El Indicador Líder del BCRA nos dice que la economía seguiría creciendo luego de quebrar el máximo alcanzado en los dos ciclos anteriores

Por primera vez desde 2011, la actividad económica registra siete trimestres consecutivos de crecimiento y el Indicador Líder de Actividad económica del BCRA (ILA) señala que no existe evidencia de que la fase expansiva se esté agotando1.

Durante el tercer trimestre de 2017 el PIB alcanzó el máximo registrado en 2013 y en 2015 y hoy supera en más de 2% a ese nivel. En dichas oportunidades, el pico de la actividad fue seguido por recesiones que implicaron caídas acumuladas del PIB de 3,9% y 3,4% respectivamente, poniendo en evidencia restricciones en la oferta productiva. A diferencia de esos años, la recuperación económica que comenzó en el tercer trimestre de 2016 es sostenida y no se observan señales de que esté llegando a su fin.

Para el primer trimestre de 2018 la Predicción Contemporánea del PIB del BCRA (PCP-BCRA2) es de 0,7%, en tanto que la mediana de las proyecciones de los participantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) es de 0,6%. Para el promedio del año, los pronósticos del REM y de distintos organismos internacionales oscilan entre 1,8% y 3,8% de crecimiento, confirmando que la economía seguiría en expansión.

Para anticipar un posible cambio de fase de la actividad desde una expansión a una recesión o viceversa, el BCRA calcula mensualmente el ILA. El ILA está compuesto por 10 variables (reales, financieras y de expectativas) que suelen anticipar los cambios de tendencia de la economía. Con datos a febrero de 2018, este indicador no evidencia señales de que la economía ingrese en una fase recesiva.

Este tipo de indicadores es muy útil para la política económica ya que permiten detectar en forma temprana los cambios de fase del ciclo económico que de otra forma solo podrían conocerse luego de varios meses de haber ocurrido, cuando la información de cuentas nacionales es publicada3.

La metodología del ILA se actualiza en enero de cada año, cuando se reestiman las ponderaciones de cada componente, incorporando información del año anterior. Además, se realizan pruebas estadísticas para evaluar si alguna de las variables componentes puede sustituirse por otra que mejore el desempeño del indicador. En esta oportunidad se realizaron las siguientes mejoras:

1) Se incorporaron los préstamos personales a la serie de préstamos prendarios en términos reales, debido a la creciente utilización de personales UVA para adquisición de vehículos.

2) Se amplió el componente de ventas de muebles de oficina publicada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) incluyendo los artículos de deportes y los de bazar/regalos. Estas series, ponderadas por el peso que tienen en la canasta de consumo, son las que presentan mayor correlación con la actividad y han anticipado sus puntos de giro en varias oportunidades.

3) La serie de expectativas netas de creación de empleo de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) del Ministerio de Trabajo, que anteriormente se utilizaba con dos meses de rezago, se utiliza con sólo uno, dado que ya se dispone de esta información al momento de elaboración del ILA.

4) Por último, para el cálculo de los ponderadores se utiliza la volatilidad de cada componente para el período 2004-2017, cuando en la metodología anterior se incluía hasta 2016.

¿Qué nos dice el ILA hoy? A diferencia de lo ocurrido a fines de 2013 y 2015 cuando una vez alcanzados niveles de actividad similares a los actuales la economía ingresó en recesión, el ILA señala que no existe evidencia de que la fase expansiva se esté agotando. La actualización del ILA con las modificaciones explicadas anteriormente no significó ningún cambio en las conclusiones: con datos a febrero no hay señales de cambio de fase.

Por primera vez en 5 años la economía superó el nivel alcanzado a fines de 2013 y seguiría creciendo en forma sostenida. La mayor intensidad de la inversión que caracteriza a la recuperación económica actual en un contexto de reinserción de Argentina en los mercados financieros internacionales con tipo de cambio flotante, permiten relajar las restricciones de oferta y la escasez de divisas que habían limitado el crecimiento económico en 2013 y 2015.

Damian Errea y Paola Tassone

 


1 Técnicamente para confirmar la existencia de un punto de giro (pico) en el ciclo económico se requiere de seis meses consecutivos con caídas en la tendencia ciclo de la serie.
2 Para mayor información ver el Apartado 3 del Informe de Política Monetaria de Julio de 2016 “Nowcast de actividad económica del BCRA”.
3 Para mayor información sobre la elaboración del ILA ver el Apartado 3 del Informe de Política Monetaria de Enero de 2017 “Índice Líder de Actividad Económica del BCRA”.