¿Por qué difieren las estimaciones de inflación entre INDEC y Ciudad de Buenos Aires?

La tasa de inflación minorista que comunica mensualmente el INDEC (IPC GBA) puede diferir con la publicada por la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA). Estas diferencias de corto plazo entre las variaciones de ambos índices tienden a desaparecer en períodos largos de tiempo.

Esta nota resume los principales factores que pueden dar origen a las discrepancias, con el objetivo de facilitar el análisis coyuntural de la inflación. Dentro de estos factores sobresale el mayor peso que tienen los servicios públicos en el IPCBA respecto del IPC GBA, como consecuencia de las distintas estrategias adoptadas a la hora de estimar las canastas de consumo.

Ambos indicadores tienen poblaciones de referencia distintas. El IPC GBA tiene como referencia los gastos de los hogares residentes en el GBA.1  En tanto, que para el IPCBA son aquellos de los residentes en la Ciudad de Buenos Aires.

A partir de los gastos de consumo de la población de referencia se seleccionan los bienes y servicios que forman parte de la canasta del índice y se estima su ponderación relativa.2  La fuente primaria de esta información proviene de las Encuesta de Gasto de los Hogares (ENGHo).3 

Habitualmente existe un desfase entre el momento en que se realiza la ENGHo y el período base del índice. Las oficinas de estadística pueden optar por actualizar las ponderaciones, si disponen de información para hacerlo. En general es posible realizar actualizaciones por cambios en precios relativos a partir de la evolución de los índices de precios desagregados existentes. En este caso las ponderaciones resultantes se componen de las cantidades del período en que se realizó la encuesta de gastos valuadas a precios correspondientes al período base del índice.

Al momento de la construcción del IPCBA4 la última ENGHo disponible era la de 2004/05. Dado que no se contaba ni con información de precios entre el período de referencia de la ENGHo y el período base del indicador ni con información actualizada de cantidades, se decidió utilizar los datos tal cual surgían de la encuesta (2004/05). No obstante, cabe aclarar que, por la naturaleza de la fórmula de cálculo5 , a partir del período base las ponderaciones reflejan la evolución de los precios relativos. Es decir, van ganando peso aquellos bienes y servicios cuyos precios suben por encima del promedio general en detrimento de aquellos cuyos precios suben menos, se mantienen estables o caen.

El INDEC optó también por utilizar la ENGHo 2004/05 como fuente de las ponderaciones de la canasta para su índice de precios6 , debido a que existían dudas en torno a la confiabilidad de los datos de la ENGHo 2012/13. Como el INDEC sí tenía información de precios medios para el período de referencia de la ENGHo como para el período base del nuevo indicador, optaron por actualizar las ponderaciones por la evolución de precios relativos.

La actualización de las ponderaciones por precios relativos habitualmente no trae aparejados grandes cambios en la estructura de gasto de los hogares (implícita en dichas ponderaciones), ya que generalmente la base del índice es cercana al período de referencia de la encuesta. Sin embargo, el fuerte rezago de las tarifas de servicios públicos observado entre 2004/05 y 2015 dio lugar a cambios significativos.

Por ende, debido a las diferentes estrategias adoptadas a la hora de calcular las ponderaciones de la canastas  del IPC GBA e IPCBA, los servicios públicos pasaron a tener una mayor ponderación en el IPCBA. Esto es así porque la actualización de las ponderaciones en el IPC GBA toma en cuenta los cambios en los precios relativos desde 2004/05 hasta diciembre 2015. Justamente, como se observa en el siguiente gráfico, el precio de los servicios públicos perdió importancia relativa respecto de los bienes y los servicios privados durante ese período. El IPCBA refleja en sus ponderaciones los cambios en precios relativos desde su período base (jul-11/jun-12). Por ende, los servicios públicos pasaron a tener una menor ponderación en el IPC GBA que en el IPCBA. A modo de ejemplo, ante una variación de igual magnitud en el precio de la electricidad la incidencia en la inflación general sería algo mayor en el IPCBA. Pero, a medida que continúe el ajuste en las tarifas, la ponderación de los servicios públicos en ambos índices irá en aumento.

Las diferencias en ponderaciones son una fuente de discrepancia en las tasas mensuales de inflación en períodos de fuertes cambios de precios relativos.

También existen diferencias en la clasificación de los ítems de la canasta7 en las categorías: Estacionales, Regulados y Núcleo, que si bien no alteran el valor del Nivel general pueden llevar a discrepancias a nivel desagregado. Mientras que en el IPC GBA se incluye en Regulados a la educación formal y los sistemas de salud, en el IPCBA se los incluye dentro del componente núcleo.

¿Estas son las únicas diferencias? No. También hay otras decisiones que se toman en el proceso de estimación del índice que pueden ser fuente de discrepancias.

Para un determinado conjunto de servicios se diseñan cálculos especiales para seguir su evolución. Tal es el caso de las tarifas de servicios públicos y de las expensas. La mayoría de estos cálculos tienen una estructura similar, pero con composiciones internas diferentes. A su vez, en algunos casos puntuales se adoptaron estrategias diferentes, como en el caso de las expensas.  Mientras que en el IPCBA se las computa en base caja, en el IPC GBA se lo hace en base devengado, llevando a que en el IPC GBA los cambios se vean reflejados un mes antes que en el IPCBA.

Otra fuente de diferencias, aunque quizás menos relevante, proviene de la muestra de bienes y servicios incluidos en la canasta y de la muestra de negocios informantes. La recopilación de precios para el IPC GBA se realiza en una muestra de negocios en el área geográfica de la Ciudad de Buenos Aires y 24 partidos del conurbano, mientras que para el IPCBA se relevan precios en el ámbito la Ciudad de Buenos Aires.

Los factores enunciados permiten clarificar de manera resumida las principales divergencias que existen entre ambos indicadores en el corto plazo. No obstante, éstas tienden a desaparecer a medida que se agranda la ventana temporal en que se realizan las comparaciones.

                                                Diego Crochi y María Cecilia Pazos


1 Ciudad de Buenos Aires más 24 partidos del Gran Buenos Aires.
2 Los hogares de la Ciudad de Buenos Aires tienen una estructura de gastos con mayor peso relativo (importancia) de los servicios, mientras que la del GBA tiene un mayor peso relativo de los bienes y, en particular, de los alimentos.
3 Las encuestas de gastos de los hogares son habitualmente la fuente primaria de información sobre la estructura de gastos de consumo de la población de referencia. Esta información suele ser complementada con otras fuentes (encuestas de puntos de venta, Cuentas Nacionales, etc.).
4 Cuya base es el año no calendario que se extiende desde julio 2011 a junio 2012.
5 Fórmula tipo Laspeyres.
6 Cuya base es el mes de diciembre de 2015.
7 Los sistemas de clasificación de los gastos de consumo también difieren. Para el IPCBA, se utilizó el estándar internacional que es la Clasificación de Consumo Individual según Finalidad (CCIF), mientras que para el IPC GBA se mantuvo la clasificación tradicional en 9 capítulos del IPC GBA, base 1999=100. Esto hace que los principales agregados, que son 12 divisiones para el IPCBA y 9 capítulos para el IPC-GBA, no se puedan comparar linealmente. Una diferencia significativa está en Alimentos y bebidas, donde en el IPCBA se contemplan sólo los alimentos y bebidas no alcohólicas para consumir en el hogar, mientras que en IPC GBA se incluye además la comida fuera del hogar y las bebidas alcohólicas que en el IPCBA están en divisiones separadas.